El desarrollo de la Soka Gakkai en la India

Ikeda (segundo por la izquierda) con escolares de Calcuta en 1979 [© Seikyo Shimbun]

La antigua tierra de la India es el lugar de nacimiento del budismo, con su filosofía de humanismo, paz y amor compasivo. Las enseñanzas del Buda se extendieron gradualmente para iluminar a toda Asia, incluyendo Japón, pero a lo largo de los siglos la práctica del budismo prácticamente desapareció en la India.

Paralelamente, el budismo llegó a prosperar en Japón, dando lugar a varias escuelas de pensamiento, incluyendo la del sacerdote japonés del siglo XIII, Nichiren.

La filosofía de Nichiren sobre el empoderamiento individual y la transformación social halló un terreno fértil en Japón después de la Segunda Guerra Mundial, gracias a los esfuerzos de Tsunesaburo Makiguchi y su discípulo, Josei Toda, los fundadores de la Soka Gakkai.

En febrero de 1961, Daisaku Ikeda, el joven y recién designado tercer presidente de la organización, visitó Bodh Gaya, el lugar donde se dice que Shakyamuni, el fundador del budismo, alcanzó la iluminación hace unos 2.500 años. Durante la visita, Ikeda y su comitiva enterraron una placa en la que Ikeda inscribió el juramento de contribuir a concretar la paz y la prosperidad en Asia.

Entre los escritos de Nichiren, hay un pasaje que expresa lo siguiente:

“Otra forma de llamar a la India, el lugar donde el Buda hizo su aparición en este mundo, es la Tierra de la Luna1. Y al Japón se lo conoce como la Tierra del Sol. ¿Hay alguna razón por la cual no deba aparecer un sabio en este país?”

“La Luna se desplaza de oeste a este2, señal de que el budismo de la India se propaga en dirección oriental. El sol se eleva por el este; esta auspiciosa señal indica que el budismo del Japón está destinado a regresar a la Tierra de la Luna.3

En los años cincuenta, el mentor de Daisaku Ikeda, Josei Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai, escribió en un poema:

Al pueblo de Asia
que implora un fugaz resplandor de la Luna
por entre los resquicios de las nubes,
enviémosle, en cambio,
el brillo del Sol.

Para Ikeda, la visita marcó el inicio histórico de este proceso. En aquel momento no había miembros de la organización en la India y muy pocos en otras partes del mundo.

Ikeda con B. N. Pande, vicepresidente de Gandhi Smriti y Darshan Samiti, en 1992 [© Seikyo Shimbun]

Ikeda estaba profundamente decidido a cumplir la visión de su mentor, y gradualmente comenzaron a aparecer pequeños grupos de practicantes en diferentes partes del país. El 12 de octubre de 1975, se celebró en Calcuta la primera reunión general con estos miembros. Asistieron doce de ellos acompañados de cinco invitados.

En la siguiente visita de Ikeda a la India, en febrero de 1979, un total de cuarenta miembros procedentes de todo el país se reunieron en Nueva Delhi para reunirse con él. El encuentro significó un momento crucial que inspiró a los participantes a fortalecer su compromiso de llevar a cabo la visión del kosen-rufu de Nichiren: la transformación positiva de la sociedad a través de la expansión del budismo.

La organización comenzó gradualmente a tomar forma, celebrándose regularmente reuniones enfocadas en la práctica budista y en el estudio, llevando a cabo además mayores esfuerzos para apoyar y alentar a los miembros de forma individual en su práctica. El 3 de enero de 1986, se registró oficialmente la Bharat Soka Gakkai (BSG) ante las autoridades indias, plantando firmemente sus raíces en suelo indio.

A partir de ese momento, la BSG comenzó a emprender con más entusiasmo actividades de promoción de la paz, la cultura y la educación en cooperación con otras organizaciones de ideas afines. Como resultado, los escritos de la BSG y de Ikeda, así como sus esfuerzos por la paz, se han vuelto cada vez más reconocidos y apreciados por la sociedad india. Una prueba de ello es que Ikeda ha recibido en la India hasta la fecha quince doctorados honorarios y cátedras, además de más de cuarenta galardones.

En la siguiente visita de Ikeda a la India, en febrero de 1992, más de tres mil personas asistieron a un festival cultural celebrado para la ocasión. Fue entonces cuando Ikeda compuso y presentó a los miembros de la BSG un poema titulado “El amanecer de la India”, que fue considerado como una guía para la organización. El poema anima a los miembros indios a construir una tierra ideal que aúne la modernidad y la espiritualidad, todo ello sostenido sobre una profunda humanidad.

La huella de la BSG en la sociedad india continuó creciendo a través de sus esfuerzos de ayuda humanitaria durante varios desastres naturales –tales como el ciclón Orissa en octubre de 1999, el tsunami de diciembre de 2004 y las inundaciones de Chennai en 2015-, así como a través de exposiciones creadas para aumentar la conciencia sobre temas como el desarrollo sostenible y la construcción de una cultura de paz. La BSG también se involucró en actividades de mejora social tales como la creación de 190 aulas biblioteca en las escuelas de Delhi.

En 1993, la BSG creó el Soka Bodhi Tree Garden (Jardín Soka del Árbol Bodhi), un centro en las afueras de Delhi destinado al intercambio cultural y al estudio del budismo.

Jóvenes de la BSG durante la visita de intercambio celebrada en 2015

En octubre de 1997, Ikeda visitó de nuevo la India, reuniéndose para dialogar con varios dignatarios, entre ellos el entonces primer ministro Inder Kumar Gujral. En aquel momento, Ikeda predijo que, junto con Estados Unidos y China, la India constituiría uno de los “tres ejes” del siglo XXI.

En el momento de la visita de Ikeda en 1997, la membresía de la BSG ascendía a unos 4 mil miembros. Cinco años más tarde había llegado a los 10 mil. Para el año 2014 había aumentado a 70 mil, después, en 2015 ascendió a 100 mil y, en 2016, alcanza la cifra de 150 mil.

El 29 de noviembre de 2015, a sugerencia de Ikeda, la placa que había sido enterrada en Bodh Gaya en 1961, fue enterrada nuevamente en el Jardín Soka del Árbol Bodhi durante una visita de intercambio de líderes de la Soka Gakkai y representantes de jóvenes de Japón. Cincuenta y cinco años después de que Ikeda enterrara la placa en Bodh Gaya, el espíritu original del budismo, -un espíritu que busca la felicidad y el empoderamiento de cada persona y la paz y el florecimiento de la sociedad-, comienza a brotar y florecer de nuevo en su tierra de origen.

  • *1«Tierra de la Luna» (ch. Yüeh-chih) era otra forma de designar la India, empleada en la China y el Japón. En el último tramo del siglo III a. C., una tribu centroasiática llamada Yüeh-chih gobernó una parte de la India. Ya que el budismo ingresó en la China a través de este territorio, los chinos consideraban que la tierra de los Yüeh-chih (la Tribu de la Luna) y la India eran una misma cosa.
  • *2Alusión al desplazamiento aparente de la Luna. Aunque el astro se eleva por el este y se pone por el oeste, igual que el sol, a causa de la dirección de su órbita alrededor de la Tierra, cada noche da la impresión de estar un poco más hacia el este, con respecto a la posición que ocupaba en el cielo la noche anterior.
  • *3WND, vol. 2, pág. 936.
[septiembre 2016]