Semillas de la esperanza:
el poder de una persona

por Barbara Jenkins, Estados Unidos

Barbara Jenkins presenta la exposición “Semillas de la esperanza: perspectivas de sostenibilidad, pasos hacia el cambio” y su mensaje clave: el poder del individuo para generar cambios y crear un mundo sostenible. La exposición fue creada conjuntamente por la SGI (Soka Gakkai Internacional) y la Carta Internacional de la Tierra en el año 2010 y desde entonces ha sido vista por alrededor de 1,5 millones de personas en 34 países. La Sra. Jenkins entregó este texto en la apertura de una mesa redonda titulada “Construyendo un presente sostenible: ¿qué puede hacer una persona?”, celebrada en la Universidad de Toledo, Ohio, el 10 de noviembre de 2015. La exposición fue exhibida en la universidad desde mediados de julio hasta noviembre de 2015.

Visitando la exposición “Semillas de la esperanza” en Nueva Zelanda, uno de los 34 países en los que se ha mostrado la exposición, incluyendo Argentina, Brasil, India, Corea del Sur y Malasia [© Seikyo Shimbun]

A lo largo de la historia hemos visto ejemplos de cómo las acciones de una sola persona han cambiado el mundo. Mahatma Gandhi inspiró y movilizó a multitud de personas para poner fin al dominio colonial en la India; Martin Luther King (h) instó a las personas a promover los derechos civiles en los Estados Unidos; la científica, erudita y escritora Rachel Carson, -cuyo amor y estudio de la naturaleza la llevaron a escribir Silent Spring, (Primavera silenciosa), una guía para vivir en el planeta Tierra-, se convirtió en la madre del movimiento ambientalista moderno.

Cada una de estas personas tenía un sueño demasiado grande para ser ignorado. Esa visión los llevó a seguir a sus corazones y alimentó su determinación más íntima. Cada uno comenzó con un pequeño paso, seguido por otro y después por otro. Podemos mirar sus ejemplos y en vez de sentirnos inspirados, decirnos a nosotros mismos: “Nunca podría lograr algo tan grande como ellos”. A menudo es fácil sentir que somos demasiado pequeños para marcar la diferencia, especialmente ante las dolorosas realidades del complejo mundo actual.

En un ensayo publicado en el libro Hold Hope, Wage Peace (Mantener la esperanza, construir la paz, traducción tentativa), Daisaku Ikeda ofrece una alternativa a ese tipo de sentimientos:

“No creo que la gente carezca de poder (…) El mismo poder que mueve el universo existe dentro de nuestras vidas. Cada individuo tiene un potencial inmenso y un gran cambio en la dimensión interna de la vida de un individuo tiene el poder de alcanzar la vida de otros y transformar la sociedad. Todo comienza con nosotros”.

Todos estamos interconectados. Cada acción que emprendemos genera un cambio en el mundo que nos rodea. John Muir, a menudo llamado el “Padre de nuestros Parques Nacionales”, declaró: “Cuando tratamos de escoger cualquier cosa de forma aislada, rápidamente nos encontramos con que está vinculada con todo el universo a través de mil cuerdas invisibles que no se pueden romper”.

El cambio se produce cuando las personas con visión, sin dejarse aturdir por el mundo en llamas que las rodea, continúan emergiendo y perseverando. Pueden permanecer impávidos porque eligen alimentar la llama de la esperanza que arde en sus corazones. Como dijo el Dr. King durante el auge del movimiento por los derechos civiles, “Todo lo que se hace en el mundo está generado por la esperanza”. Un sentimiento similar inspiró la creación conjunta por parte de la SGI y de la Carta Internacional de la Tierra de “Semillas de la Esperanza: perspectivas de sostenibilidad, pasos hacia el cambio”.

La exposición muestra a personas de todo el mundo que han asumido el reto de generar un cambio. Como ejemplo, uno de los paneles se centra en Wangari Maathai. La Dra. Maathai nació en una zona rural de Kenia, pero fue capaz de convertirse en la primera mujer del África oriental y central en obtener un doctorado. Ella inspiró y ayudó a mujeres y niños a aprender a plantar árboles para detener la erosión del suelo que estaba privando a sus comunidades de sus medios de subsistencia. Mediante el establecimiento del Movimiento del Cinturón Verde, las acciones de la Dra. Maathai se concretaron en más de 51 millones de árboles plantados en toda Kenia y en la creación de un movimiento global que ha inspirado la plantación de más de 12 mil millones de árboles. Su trabajo, iniciado en 1977, fue reconocido con un Premio Nobel de la Paz casi 30 años después.

Otro panel presenta a Joanne Wilkes, miembro de la SGI del Reino Unido, quien compró una casa en Moss Side, una zona conocida por el crimen y la actividad de bandas delictivas. Ella organizó una fiesta para el vecindario en las calles del barrio que reunió a diferentes personas, generando nuevas oportunidades para la reurbanización del barrio.

Cuando cada una de estas personas dio sus primeros pasos de acción local, no estaban pensando en obtener grandes resultados; sin embargo, nuestras acciones, no importa cuán pequeñas puedan ser, tienen un efecto de ondulación y pueden realmente cambiar el mundo.

El primer principio de la Carta de la Tierra incluye la siguiente declaración: “Reconocer que todos los seres son interdependientes y que toda forma de vida es valiosa independientemente de su valor para los seres humanos”.

Para ilustrar más ampliamente este importante principio, “Semillas de la esperanza” se basa en la siguiente fórmula:

  • Aprender y profundizar en la toma de conciencia de los temas y realidades ambientales
  • Reflexionar sobre nuestro modo de vida, renovándolo hacia la sostenibilidad
  • Empoderar a las personas para que lleven a cabo acciones concretas para resolver los problemas que enfrentamos

En definitiva, el objetivo de la exposición es sembrar semillas de esperanza en los corazones de todos los que tengan la oportunidad de visitarla y que puedan así reconocer el potencial que cada uno posee para llevar a cabo acciones concretas que generen un cambio en sus respectivas comunidades y descubrir que pueden marcar la diferencia con cada paso

Barbara Jenkins es viceresponsable nacional del departamento de mujeres de la SGI de EE.UU y lleva practicando el budismo Nichiren desde hace 41 años. Barbara posee un máster en Investigación y Metodología de la Comunicación y es consultora independiente de investigaciones de mercado. En su tiempo libre, a Barbara le gusta pasear con su perro Lucky.

[abril 2016]