Parte 3: El kosen-rufu y la paz mundial
Capítulo 25: La unión de «distintas personas con un mismo propósito» [25.2]

25.2 ¿Qué significa «distintas personas con un mismo propósito»?

El presidente Ikeda, puesto a analizar el profundo significado de los términos «distintas personas» y «un mismo propósito», observa que la unión de «distintas personas con un mismo propósito» es la clave del kosen-rufu, y que la Soka Gakkai ejemplifica este principio en el mundo actual.

El término «distintas personas» —que también se puede traducir como «muchos cuerpos»— significa que cada individuo tiene su propia personalidad, aptitudes, funciones que cumplir, etc. En sentido general, «un mismo propósito» —o «un mismo corazón»— significa abrazar valores o metas mancomunadas. Más específicamente, en el budismo Nichiren significa compartir la fe en la Ley Mística y el gran juramento de lograr el kosen-rufu.

En el budismo, la unión de «distintas personas con un mismo propósito» se refiere a la armonía entre el grupo y el individuo, basada en la Ley. Indica una comunidad muy diversa y dinámica de valores humanos que se inspiran unos a otros en su labor por concretar el kosen-rufu.

En sus escritos y como primer punto, el Daishonin recalca esta unión de propósito diciendo que es la clave para triunfar y alcanzar el éxito en todas las iniciativas. En segundo lugar, destaca que, en el Último Día de la Ley, es un paradigma absolutamente vital para lograr el kosen-rufu, que es una contienda entre la función del buda y las funciones demoníacas. También expresa su firme convicción de que mientras él y sus discípulos estén sólidamente unidos en su compromiso por el kosen-rufu, podrán prevalecer incluso ante los obstáculos más temibles.

En cierto sentido, el espíritu de «distintas personas con un mismo propósito» representa la manifestación última de «la estrategia del Sutra del loto»,1 que es entonar Nam-myoho-renge-kyo al Gohonzon y, más específicamente, hacerlo con un compromiso mancomunado de lograr el kosen-rufu.

Este ideal no avanzará si no oramos con este tipo de unión, por muchos planes y estrategias inteligentes que pongamos en marcha. Por otro lado, las oraciones poderosas y basadas en la unión también dan origen a un tremendo impulso. Así que incluso si surgieran personas que trataran de romper la unión de nuestro movimiento, su influencia negativa será repelida por la determinación enfocada de todos.

Cuando avanzamos con el espíritu unido de «distintas personas con un mismo propósito», basados en la práctica de Nam-myoho-renge-kyo para el logro del kosen-rufu, generamos un potente empuje y una gran energía para triunfar. Todos los que compartan este espíritu podrán trabajar juntos armoniosamente y sentir alegría incluso en medio de difíciles contiendas. La unión de propósito tiene la clave para crear este ritmo de victoria y de actividad dinámica.

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Mi deseo más entrañable ahora es que nuestros jóvenes sucesores hereden plenamente este noble ritmo de triunfo impulsado por la unión de «distintas personas con un mismo propósito». Con ese fin, quiero confirmar el significado de varios puntos referidos al concepto de «un mismo propósito» que es la clave de la victoria.

En primer lugar, «un mismo propósito» se refiere al gran deseo o juramento de lograr el kosen-rufu.

En medio de la persecución de Atsuhara,2 el Daishonin escribió a su joven discípulo Nanjo Tokimitsu: «Mi deseo es que todos mis discípulos puedan hacer un gran juramento».3 Esto es, inequívocamente, una apasionada exhortación a que todos sus seguidores dediquen la vida a la causa del kosen-rufu.

El gran juramento de lograr el kosen-rufu es, asimismo, el corazón de la inseparabilidad de maestro y discípulo que nos unió al señor Makiguchi, al señor Toda y a mí, como herederos directos de ese juramento del Daishonin. Los tres nos hemos dedicado sin reservas a hacerlo realidad con una dedicación absoluta e incansable. Esta es la esencia de esa unión de «distintas personas con un mismo propósito».

El segundo punto es que esa unión de propósito debe construirse sobre el genuino respeto a nuestros compañeros practicantes.

El espíritu del kosen-rufu que enseña el Sutra del loto se fundamenta en la profunda convicción de que todas las personas poseen la naturaleza de buda y, por ende, el potencial de lograr la budeidad. Naturalmente, una comunidad de practicantes armoniosamente unida en pos del kosen-rufu habrá de reflejar esa filosofía del Sutra del loto tanto en sus principios como en la acción.

El bodisatva Jamás Despreciar4 inició la práctica de inclinarse en reverencia ante cada persona que encontraba, basado en su certeza de que cada uno poseía la naturaleza de buda y podía lograr la iluminación a través de la fe en el Sutra del loto. Por eso, reverenciaba incluso a quienes no practicaban el sutra.

No hace falta decir que nuestros camaradas de fe que creen en el Gohonzon y se esfuerzan por el kosen-rufu sin falta lograrán la budeidad, y que, por tal razón, debemos tratarlos con suprema deferencia. Como señala el capítulo «El aliento del bodisatva Sabio Universal» del Sutra del loto, con respecto a los que aceptan y practican el sutra: «[D]eberás ponerte de pie y saludarlo desde lejos, con el mismo respeto que mostrarías a un buda».5

La unión de «distintas personas con un mismo propósito» simboliza un vínculo basado en la filosofía budista de respeto a todas las personas. Así pues, «un mismo propósito» implica la actitud de consideración entre camaradas practicantes.

En tercer lugar «un mismo propósito» significa, sencillamente, una fe afianzada en el compromiso de maestro y discípulo. La raíz de «distintas personas mismo propósito» se encuentra en este tipo de fe, en la búsqueda permanente para alinear nuestra vida con el gran juramento del kosen-rufu, que es el corazón del Buda y el de todos los líderes genuinos que trabajan por ese ideal.

Nikko Shonin, el discípulo y sucesor del Daishonin, fue fiel al espíritu de su maestro, toda la vida, y construyó una comunidad armoniosa de practicantes en relación directa con Nichiren Daishonin. En cambio, los otros cinco sacerdotes principales,6 con excepción de Nikko, se apartaron del camino correcto del kosen-rufu, temerosos de la persecución del gobierno y olvidando su juramento como discípulos. El epítome de la desunión es volverse en contra del propio maestro; es decir, tener propósitos diferentes u opuestos.

Mientras la postura fundamental de luchar por el kosen-rufu manifestada por los tres primeros presidentes palpite en nuestra organización y este espíritu una a todo el movimiento, la Soka Gakkai siempre poseerá la gran fuerza vital del Buda que busca guiar a la felicidad a todos los seres.

La Soka Gakkai, dotada de esta fuerza del Buda, se erige como una comunidad de practicantes sólidamente unida en torno a un mismo propósito; se destaca como un gran e indestructible bastión de la lucha conjunta de maestro y discípulo, que vencerá a los tres obstáculos y los cuatro demonios, incluso en sus ataques más insidiosos.7

El maestro Toda predijo que en las escrituras budistas del futuro se hablaría de nuestra organización con el nombre «buda Soka Gakkai». La Soka Gakkai, la comunidad unida y directamente vinculada al Daishonin que trabaja para hacer realidad el kosen-rufu, es un buda en sí misma. Esa fue la convicción inamovible de mi mentor.

Solía decir, también: «La organización Soka Gakkai es más preciada que mi propia vida». He procurado siempre proteger y nutrir esta comunidad armoniosa de practicantes, que lleva a cabo la voluntad del Buda, como si fuese la propia vida del señor Toda. He hecho todo lo que estaba a mi alcance para desarrollar la Soka Gakkai y promover el kosen-rufu, adoptando como credo de nuestra organización la unión de «distintas personas con un mismo propósito».

Les pido que mantengan su firme dedicación a la fe y sus sinceras acciones para crear unión en la diversidad, es decir, para que seamos «distintas personas con un mismo propósito». De ese modo, espero que sigan expandiendo nuestra comunidad armoniosa de practicantes, que los tres primeros presidentes construimos con el compromiso mancomunado de maestro y discípulo. Pues esto, en sí mismo, es el camino del kosen-rufu y es un paso seguro hacia la paz mundial.

De Disertación sobre «La herencia de la Ley suprema de la vida» publicado en japonés en febrero de 2008.

Sabiduría para ser feliz y crear la paz es una selección de las obras del presidente Ikeda sobre temas clave.

  • *1La estrategia del «Sutra del loto», en Escritos de Nichiren Daishonin (END), pág. 1046.
  • *2Persecución de Atsuhara: Sucesión de amenazas y actos de violencia perpetrados contra los seguidores del Daishonin en la aldea de Atsuhara, distrito Fuji de la provincia de Suruga (actualmente, zona central de la prefectura de Shizuoka), que comenzaron alrededor de 1275 y persistieron hasta 1283, aproximadamente. En 1279, veinte discípulos campesinos fueron arrestados bajo falsos cargos. Fueron interrogados por Hei no Saemon-no-jo, jefe interino del Departamento de Asuntos Policiales y Militares, quien les exigió que renunciaran a su fe. Sin embargo, ni uno solo de ellos claudicó. Al poco tiempo, Hei no Saemon-no-jo mandó ejecutar a tres de ellos.
  • *3El Portal del Dragón, en END, pág. 1048.
  • *4El bodisatva Jamás Despreciar aparece en el capítulo homónimo (20°.) del Sutra del loto. Este practicante, que en existencias posteriores sería el propio Shakyamuni, vivió a fines del Día Medio de la Ley posterior a la muerte de un buda llamado Rey del Sonido Imponente. Se inclinaba ante cada persona que tenía delante y decía: «Siento profundo respeto por vosotros. Jamás osaría trataros con desprecio o arrogancia. ¿Y por qué? Porque todos practicaréis el Camino del bodisatva y entonces seréis capaces de conseguir la budeidad». (El Sutra del loto, Tokio: Soka Gakkai, 2014, cap. 20, pág. 264). Sin embargo, la respuesta de los monjes, monjas, laicos y laicas arrogantes era atacarlo con palos y varas, y apedrearlo. El sutra explica que esta práctica fue la causa que le permitió al bodisatva Jamás Despreciar lograr la budeidad.
  • *5El Sutra del loto, cap. 28, pág. 320.
  • *6Cinco sacerdotes principales: Cinco de los seis sacerdotes designados por Nichiren Daishonin como sus principales discípulos, pero que traicionaron sus enseñanzas después de la muerte de aquel. Nikko Shonin fue el único de los seis originalmente designados que mantuvo correctamente el budismo del Daishonin.
  • *7Tres obstáculos y cuatro demonios: Diversos obstáculos e impedimentos que buscan obstruir la práctica del budismo. Los tres obstáculos son: 1) el obstáculo de los deseos mundanos; 2) el obstáculo del karma; 3) el obstáculo de la retribución. Los cuatro demonios son: 1) el impedimento de los cinco componentes; 2) el de los deseos mundanos; 3) el de la muerte; 4) el del Rey Demonio.