Abriendo los ojos de la sabiduría para una vida victoriosa

por Chi Ping Chan, Hong Kong
Chi Ping Chan (izquierda), con su hijo y esposa
Chi Ping Chan (izquierda) con su familia [© LMSB]

Nací con una enfermedad degenerativa de la retina que redujo mi visión alrededor del trece por ciento de la visión normal. Aunque no existe una cura para la enfermedad, los efectos degenerativos pueden ser ralentizados con vitaminas. No obstante, practicar el budismo me ha ayudado a desarrollar una mentalidad positiva a la hora de enfrentar este hecho inevitable. Recitar Nam-myoho-renge-kyo me ha permitido enfrentar mi enfermedad con compostura y me ha facultado para llevar una vida vigorosa, imperturbable ante los efectos de esta enfermedad.

Conocí el budismo Nichiren en 1988 a través de mi esposa, que ha venido practicando este budismo desde que era joven. En aquel momento, yo estaba formando una unión temporal de empresas dedicadas a la instalación de equipamientos de gas petróleo. Comenzar un nuevo negocio nunca es fácil. Además de esto, yo provenía del mundo de las humanidades y no tenía ningún conocimiento real acerca de tecnología o inversiones. Sin embargo, con la valentía y la sabiduría desarrolladas a través de mi práctica budista, y con mucho trabajo duro, superé un obstáculo tras otro.

Sobre 1998 mi vista se había deteriorado tanto que los objetos a tan solo unos metros de distancia me parecían borrosos. La enfermedad también me producía mareos y fatiga mental. En los años siguientes, mi vista empeoró hasta el punto de no poder reconocer los rostros de las personas que estaban a tan solo diez pasos de mí. A pesar de estos obstáculos, seguí teniendo éxito.

En el año 2003, de repente me encontré sumido en las profundidades de un sombrío invierno en mi carrera. China, que era el mercado más grande de nuestra compañía, hizo una transición inesperada, pasando del gas petróleo al gas natural para la generación de energía. Esto fue un gran golpe para nuestro negocio. Estábamos en apuros.

Fuerza interior

Durante el período más difícil de su vida, Nichiren, el fundador del budismo que practican los miembros de la Soka Gakkai, escribió: “Aunque mis discípulos y yo encontremos toda clase de dificultades, si no albergamos dudas en nuestro corazón manifestaremos la Budeidad en forma natural (…) No se desalienten tan sólo porque en esta existencia su vida no sea cómoda y segura”.

El budismo Nichiren ofrece la perspectiva profunda de que los problemas y el sufrimiento son en sí mismos la iluminación. Con esta convicción, confiando en que el invierno ciertamente se convertiría en primavera, resolví no vacilar ni quejarme y reuní la determinación de que transformaríamos la situación.

Nos llevó tres años abrirnos camino, pero finalmente pudimos expandir nuestro negocio. Mientras que en el pasado, solo podíamos gestionar proyectos de instalación de gas petróleo como uno más de muchos subcontratistas, posteriormente fuimos capaces de expandirnos al ámbito del gas natural, desarrollando la capacidad de gestionar proyectos por nuestra cuenta como contratistas principales. A día de hoy, nuestra empresa está bien reconocida en la industria.

Abriendo mi vida

Durante la última década, he mantenido un grado limitado de visión, aproximadamente el diez por ciento de la visión normal, y puedo manejarme con normalidad en mi vida y en el trabajo. Comprendo que es imposible mantener mi visión actual y que continuará deteriorándose. Aun así, no tengo miedo.

Estoy profundamente agradecido a esta práctica, que me ha ayudado a abrir los ojos de la sabiduría en mi vida. El budismo me ha permitido atesorar las armoniosas e inspiradoras relaciones interpersonales que poseo. He aprendido a tratar a los demás con mayor consideración. Creo que todos aquellos que llegan a mi vida pueden enseñarme algo y ayudar a pulirme. Del mismo modo, creo que mi enfermedad tiene un sentido único. Ha perfeccionado mi determinación de llevar una vida victoriosa y plena.

[Adaptado a partir de un artículo publicado el 29 de julio de 2013 en Li Ming Sheng Bao (LMSB), Soka Gakkai Internacional de Hong Kong]