La felicidad de los niños en primer lugar

Huang Lihong, Taiwán
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Huang Lihong en la puerta de la escuela donde saluda a los alumnos, maestros y padres dándoles la bienvenida

La directora de escuela primaria Huang Lihong, miembro de la Asociación Soka de Taiwán, se ha inspirado en los ideales humanistas de la educación Soka, que se centra en los educandos. Relata cómo ayudó a cambiar todos los aspectos de su escuela al priorizar el bienestar de los estudiantes, del personal y del cuerpo docente, lo cual dio lugar a un reconocimiento nacional.

Comencé a practicar el budismo después de enfermar gravemente en 2008. En noviembre de ese año, fui internada después de sufrir un desmayo por un severo dolor de estómago y experimentar vómitos continuos. Este fue el comienzo de mis frecuentes visitas al hospital. Ni la medicina occidental ni la medicina tradicional china parecían ayudar. Además de enfrentar mi condición física, mi esposo y yo discutíamos constantemente debido a que somos obstinados. Mis hijos tuvieron que dejar las clases para cuidarme. A su vez mi trabajo y mis estudios como estudiante de doctorado se vieron afectados hasta tal punto que sentí el deseo de rendirme.

“Cuando me vi en un callejón sin salida, recordé lo que una amiga me dijo acerca de recitar Nam-myoho-renge-kyo”.

Cuando me vi en un callejón sin salida, recordé lo que una amiga me dijo acerca de recitar Nam-myoho-renge-kyo. Poco después, comencé a practicar el budismo Nichiren ingresando en la Soka Gakkai. Me siento muy afortunada de haber estado rodeada de maravillosos compañeros que a menudo realizaron la práctica conmigo, me cuidaron y animaron. Me inspiraron también a crecer y me fortalecieron, diciendo que al superar mis desafíos podría ayudar a ser felices a quienes enfrentaran problemas similares. También recuerdo a un antecesor en la fe que me dijo que una sonrisa sincera, en realidad, es la causa de la felicidad, no solo el resultado de ella. A partir de entonces, enfrenté cada desafío con una alegre sonrisa.

Después de seis meses de practicar el budismo Nichiren, recuperé completamente mi salud. Al ver este cambio, mi esposo también abrazó el budismo.

Educación humanística

En julio de 2012, obtuve un doctorado en Educación por la Universidad Nacional Chiayi en Taiwán. Aprobé el examen para ejercer como directora de escuela y obtuve la tercera mejor nota entre los participantes.

Tsunesaburo Makiguchi, primer presidente de la Soka Gakkai y padre de la educación para la creación de valores (en japonés “Soka”), definió que el propósito de la educación es la felicidad de los niños. Después de asumir como directora de una escuela primaria en el condado de Yunlin en Taiwán, decidí dirigirla según los ideales humanistas de la educación Soka y crear así un cambio positivo.

Inicio cada día recitando Nam-myoho-renge-kyo, orando por la unión de los miembros de la comunidad escolar y por la felicidad de todos los estudiantes. Cada mañana, en la puerta de la escuela, recibo a los estudiantes, a los maestros y a los padres, dándoles la bienvenida. También hago todo lo posible por acercarme a los maestros para brindar mi apoyo y generar confianza.

Cuando asumí la dirección de la escuela, con un presupuesto escaso y pocos recursos, todo lo que podía hacer era orar para motivar a los maestros y al personal para que participaran plenamente en la enseñanza y hacer de nuestra escuela un lugar mejor.

Uno de los maestros del claustro no tenía buenas relaciones con sus compañeros y además recibía comentarios negativos de los padres. Lo alenté diciendo que sin falta podía crear valor y ser de gran ayuda para los estudiantes. Monté un taller de matemáticas a la hora del almuerzo y le pedí que lo dirigiera. A través de esto, pudo poner en juego su talento, ayudar a los estudiantes y recuperar además la confianza de los padres. Más tarde asumió de manera proactiva el papel de presidente de asuntos estudiantiles. Nuestra escuela fue reconocida por el Ministerio de Educación de Taiwán como un modelo educativo para el desarrollo del carácter, gracias al resultado obtenido por nuestro compromiso hacia los estudiantes.

Iniciativas

Otras iniciativas que tomé inspirada en los principios de la educación Soka fueron, por ejemplo, la creación de un grupo de voluntarios para facilitar el aprendizaje a los estudiantes. De contar inicialmente con solo un miembro, ha crecido a veintiséis. También, inicié clases optativas, diarias y gratuitas después del horario escolar para atender a los estudiantes desfavorecidos de áreas remotas. Esto fue un alivio para la economía de las familias y ayudó a los estudiantes a confiar en sí mismos. Las clases también obtuvieron el apoyo de la comunidad local. Para mi sorpresa, después de enterarse de la iniciativa, los exalumnos de nuestra institución y personas anónimas ofrecieron voluntariamente apoyo financiero.

Lo que antes era un predio escolar desordenado y apagado, la escuela pasó a ser un hermoso y divertido “libro ilustrado”, lleno de creativas obras de arte de los estudiantes.

Inspirada por la promoción de la sostenibilidad ambiental de la Soka Gakkai, he abogado durante los últimos seis años por la educación sobre ecología y conservación de la energía, y he construido un estanque ecológico y diseñado clases sobre energía verde. En 2014, obtuvimos la certificación de Campus ecológico de primera clase. Al año siguiente, logramos un “excelente” en una evaluación de la escuela, las mejores calificaciones en la profesionalidad docente y la pedagogía, así como en el desempeño de los estudiantes. También el diseño de nuestro plan de estudios fue elogiado por las autoridades del condado. Además, convertimos las instalaciones en desuso en rincones de lectura para los estudiantes y galerías donde pudieran exhibir sus obras de arte. Lo que antes era un predio escolar desordenado y apagado, la escuela pasó a ser un hermoso y divertido “libro ilustrado”, lleno de creativas obras de arte de los estudiantes.

Debido al éxito de nuestros esfuerzos, en 2018, recibí varios premios del Ministerio de Educación y del condado, incluido el Premio nacional de maestros excelentes, que fue una enorme sorpresa.

Daisaku Ikeda nos alienta a liberar nuestro potencial inherente y convertirnos en personas de primer nivel en nuestros respectivos campos, diciendo que al hacerlo podemos contribuir a construir la paz en el mundo.

Mi práctica budista ha sido la fuerza impulsora de mis logros como educadora. Estoy decidida a seguir llevando una vida contributiva y ayudar a otros a ser felices.

Adaptado de la edición del 10 de mayo de 2019 de Soka Press de la Asociación Soka de Taiwán.